Una reunión de Lijo con los gobernadores Sáenz y Jalil encendió la paranoia de Karina

La facilidad de Karina Milei para ver conspiraciones escaló al infinito cuando se enteró que los gobernadores dialoguistas Gustavo Saenz y Raúl Jalil, compartieron un festejo con el juez federal Ariel Lijo, que instruye las causas Andis y Adorni, que tienen al gobierno contra las cuerdas.

La excusa fue el cumpleaños del gobernador de Salta, pero en el festejo realizado en Capital, también estuvieron los senadores peronistas Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, y dos destacados operadores mediáticos y judiciales.

Un combo demasiado tóxico para la sensibilidad de la hermana del Presidente. El episodio ocurre además diez días después que otro juez muy poderoso, el camarista Mariano Borinsky, visitara a Santiago Caputo en la Casa Rosada, sin dignarse a decir ni buenos días a la Secretaria General de la Presidencia.

Mahiques toma al pliego de Ponte como rehén para negociar con Lijo

Borinsky y Lijo son los candidatos de Comodoro Py para ocupar una de las dos vacantes de la Corte Suprema y la Procuración General de la Nación. Dos cargos que para completarse requerirán negociaciones con gobernadores y senadores como los que asistieron al cumpleaños.

Borinsky y Lijo son los candidatos de Comodoro Py para ocupar una de las dos vacantes de la Corte Suprema y la Procuración General de la Nación. 

Si bien hubo versiones que también incluyeron a Osvaldo Jaldo y la salteña Flavia Royón, desde el entorno de ambos negaron que hubieran participado de la reunión. “El gobernador firmó la entrega del acueducto de Vipos con Nación y regresó a Tucumán”, dijeron a LPO. Royón también fue tajante al asegurar que no estuvo allí.

LPO reveló que Lijo se mueve como primus inter pares en el grupo de jueces de Comodoro Py, que tiene como referentes al camarista Borinsky, la jueza María Servini y su colega Marcelo Martínez de Giorgi, que tiene a su cargo la causa $Libra. 

Gustavo Sáenz.

Como reveló LPO, ese bloque se terminó de consolidar cuando Milei desairó a Ricardo Lorenzetti, quien había llegado a mostrar los chats del Presidente en su propio teléfono indicando que el Ministerio de Justicia sería para Guillermo Montenegro, y aceptó la imposición de Karina para que Juan Bautista Mahiques releve a Mariano Cúneo Libarona.

Después de eso, Lijo y Borinsky empezaron a actuar en tándem para cumplir sus aspiraciones, aprovechando la interna que divide al Gobierno. Borinsky tuvo la audacia de atravesar las puertas de Balcarce 50 con la excusa de volver a discutir la reforma del Código Penal, con Santiago Caputo y Sebastián Amerio. Un mensaje muy claro a Mahiques y Karina, que sufre el asedio de los avances en las causas $Libra y Andis.

En respuesta, el ministro Mahiques le hizo saber a Lijo que por ahora el gobierno no tiene pensado enviar al Senado el pliego de su protegido Tomás Rodríguez Ponte, histórico secretario letrado del juez federal, hoy a cargo de las escuchas judiciales.

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