La detención de un puntero del peronismo vinculado a la desaparición de una adolescente de 14 años reavivó la interna en el Gobierno provincial. En el foco de la polémica está Ricardo Moreno, abogada penalista, concejal de la ciudad de Córdoba y jefe de las 62 Organizaciones en esta provincia: uno de sus militantes, Claudio Barrelier, está preso, imputado por la privación ilegítima de la libertad de Agostina Vega (14).
El yerno de Moreno, el reconocido penalista Jorge Sánchez del Bianco, quien está casado con Carla Moreno, funcionaria de Martín Llaryora en el Ministerio de Cooperativas, es el abogado defensor de Barrelier. Sanchez del Bianco es uno de los penalistas más caros de la ciudad, de gran prestigio en ese fuero. Antes, en una causa de 2025, el propio Ricardo Moderno había sido el defensor del principal sospechoso de la desaparición de la adolescente.
En medio del escándalo, en las últimas horas Daniel Passerini despidió de la Municipalidad de Córdoba a Barrelier, quien había ingresado como “becario” a la comuna capitalina en 2021, durante la intendencia de Llaryora, aparentemente con el padrinazgo de Moreno.Desde la Municipalidad explicaron que no fue despedido en 2025 porque la Justicia no notificó de la detención del hombre quien también tiene vínculos con la barrabrava de Instituto.
“No sólo metió a un barrabrava a la Municipalidad, sino que ahora manda al yerno a que lo defienda en una privación ilegítima de la libertad de una adolescente. No se puede creer. Moreno es inteligente, claro que se da cuenta del daño que le hace al peronismo”, se quejó este jueves un peronista que integra el Gobierno provincial.
Para colmo, Barrelier mintió varias veces: primero dijo que no había visto a la adolescente desaparecida. Luego, que la chica de 14 años se había ido en un auto. Hasta que apareció un video de la joven ingresando a la casa del puntero.
Con este combo, crece en el peronismo el malestar con Moreno. En El Panal suman que Diego Casado, sobrino de Moreno y también concejal de la ciudad por el PJ, publica furibundos mensajes en contra de Llaryora y de su mesa chica. En particular, Casado suele apuntar a Pablo Bario, mano derecha de Llaryora aunque sin cargo formal en el gabinete provincial.
Aunque haya malestar, en el peronismo se tienen que tragar el sapo: los concejales Moreno y Casado son determinantes en la mayoría del oficialismo. Sin ellos, la oposición podría tomar el control de las sesiones en el Concejo Deliberante.
