El gobierno de Javier Milei entró en la etapa decisiva de la privatización de la Hidrovía Paraná-Paraguay luego de comunicar que Jan De Nul y DEME superaron la evaluación técnica y avanzaron en la apertura de las ofertas económicas para quedarse con la concesión del principal corredor fluvial del país.
La novedad más importante es que la histórica operadora belga del dragado del Paraná logró una diferencia de 24 puntos sobre su competidora en la evaluación técnica y de antecedentes, una ventaja que en el sector consideran clave para definir el resultado final.
Según informó la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), Jan De Nul obtuvo 66,2 puntos mientras que DEME alcanzó 42,14. La brasileña DTA Engenharia ya había quedado descalificada por incumplimientos en las garantías.
Una de las dragas que operan en el río Paraná
Aunque el pliego otorga mayor peso relativo a la oferta económica, en el mercado creen que las cotizaciones estarán “muy finas” porque la misma licitación determinó márgenes acotados para definir precio.
“Las ofertas económicas van a estar muy cerca. Hay números de referencia internacionales y nadie puede ir demasiado lejos. Por eso los 24 puntos técnicos pueden terminar siendo determinantes”, explicaron a LPO una fuente al tanto del proceso.
En esta etapa el gobierno evaluó antecedentes, capacidad operativa, plan de dragado, equipamiento técnico y metodología de trabajo para operar la Vía Navegable Troncal durante los próximos 25 años.
La diferencia conseguida por Jan De Nul fortaleció la posición de la empresa belga que controla el dragado del Paraná desde los años noventa y que busca retener el negocio frente al avance de DEME, la otra gigante europea que venía cuestionando el proceso licitatorio.
La pelea entre ambas compañías escaló en los últimos meses con acusaciones cruzadas y presiones diplomáticas alrededor de una concesión estratégica para el comercio exterior argentino.
DEME había intentado instalar cuestionamientos sobre supuestos vínculos chinos con Jan De Nul en Argentina pero los funcionarios nacionales no le dieron entidad a las acusaciones y mantuvieron la licitación.
En paralelo, desde Santa Fe siguen reclamando mayor participación provincial en el control de la futura concesión. El gobierno de Maximiliano Pullaro impulsa la creación de un organismo técnico con sede en Rosario para monitorear dragado, balizamiento y cumplimiento contractual sin crear una nueva estructura burocrática pero tampoco cobra mayor atención de parte de Nación.
De hecho, durante el gobierno de Alberto Fernández se designó una señorial casona, frente a la Plaza 25 de Mayor, en el corazón del casco histórico de Rosario, como sede de la Ecovina, el organismo federal para administrar la hidrovía con representación de distintas provincias ribereñas y los sectores agroexportadores.
Ahora, La Libertad Avanza echó por tierra ese organismo y el control del río se realizará desde Buenos Aires aunque no descartan que el palacete céntrico se recupere y se utilice como una especie de coworking para asuntos fluviales.
Por lo pronto, la definición de la licitación quedó atada a la apertura del sobre económico, donde el gobierno buscará cerrar una de las primeras privatizaciones de peso tras los años ’90.
