Tras la polémica por la construcción del templo mormón, en el gobierno porteño dicen que la obra aún no tiene autorización definitiva.
Cada parcela ubicada en la Ciudad tiene un uso específico. Hay zonas que solo admiten viviendas, otras que permiten locales comerciales, teatros o estadios. A fines de 2025, una dirección porteña autorizó el cambio de uso para el terreno que ocupa más de media manzana en Córdoba al 400.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, también conocidos como mormones, hicieron una presentación para que el terreno que habían comprado por 20 millones de dólares en 2023 admitiera un local de culto.
En encargado de conseguir el cambio de uso fue Bodas-Miani-Anger, el estudio que consiguió las más rentables excepciones al código durante el larretismo y continúa con excelentes contactos con el gobierno de Jorge Macri.
Rajaduras en el convento de Santa Catalina complican la construcción del megatemplo mormón
El permiso terminó judicializado por la Asociación Civil Basta de Demoler, que en primera instancia consiguió frenar la obra. En segunda instancia, la cámara porteña rechazó el amparo. Durante el proceso, en el gobierno porteño dijeron que los planos del proyecto nunca habían sido presentados.
Hubo sorpresa cuando desde la dirección de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días anunciaron el proyecto: un edificio Art Déco de 36 metros que quedará ubicado frente a una iglesia y un convento de 1745. Hasta Victoria Villarruel se metió y dijo que el edificio le parecía espantoso.
La difusión del render tampoco ayudó al avance de la iniciativa. No sólo por cuestiones estéticas: el proyecto superaría las alturas máximas permitidas por el Código Urbanístico, que para Córdoba prevé 25 metros y para Viamonte 16.
El megatemplo mormón además choca con un problema mucho más grave. El convento y la iglesia de Santa Catalina datan de 1745, están hechos de adobe y no tienen cimientos.
Días atrás, el cura que tiene a cargo la iglesia decidió cerrarla. Fue tras el comienzo de la obra para peatonalizar Viamonte que tiene a cargo el gobierno porteño. Gustavo Antico, explicó que había generado rajaduras estructurales.
En el Ministerio de Espacio Público rechazaron la denuncia de Antico y señalaron que documentaron ante escribano el estado del convento y la iglesia y que ya había daños.
El proyecto de BMA prevé un estacionamiento subterráneo de cuatro pisos, cuyas excavaciones podrían tener graves consecuencias en una de las edificaciones más antiguas de la Ciudad.
En el gobierno porteño pusieron en duda el avance del templo. “Tenemos que analizar el proyecto luego del fallo de la Justicia. No hay nada concreto”, adelantó un importante funcionario ante la consulta de LPO. El funcionario subrayó que el templo todavía no fue aprobado.
Aún queda un largo camino por recorrer: Basta de Demoler prepara una presentación ante el Tribunal Superior de Justicia para frenar la obra. Sostienen que al tratarse de un proyecto mayor a 10 mil metros cuadrados, debió pasar por la Legislatura.
