El mayor especialista en pobreza dice que los datos del gobierno son “ficción estadística”

El mayor especialista en pobreza asegura que los números del gobierno son una “ficción estadística” porque comparan índices que son diferentes. Agustín Salvia consideró que, si se corrigieran, el número estaría en torno al 38 o 40%.

“Cambió la composición del gasto y estamos midiendo como si fuera la misma”, explicó el titular del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

Durante el siglo XXI, los mejores números de pobreza en la Argentina se dieron entre 2011 y 2012 y en 2017. En esos momentos la pobreza era del 25% y el sociólogo lo atribuyó a una “burbuja de consumo” que no pudo “sostenerse” y tiempo después el número volvió a aumentar.

Desde la llegada de Javier Milei el Indec “mejoró la captación del ingreso”: para elaborar el índice de pobreza, los ingresos totales de los hogares se cruzan con el precio de una canasta básica.

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Milei llegó a la presidencia con 38% de pobreza, una cifra que poco después aumentó hasta 55% luego de la devaluación. A partir del segundo semestre de 2024, la pobreza comenzó a bajar de manera “acelerada” y para los números oficiales llegó a ser del 28%.

“Desde fines de 2023, el Indec mejoró la captación del ingreso, pero no significa que los hogares tengan más ingresos. Tres o cuatro puntos de la caída de la pobreza responden a la mejor captación”, dijo Salvia en Somos Alameda en Radio Gráfica.

El sociólogo explicó que el punto más controvertido en la elaboración de índice está vinculado a la composición del gasto.

“El problema más significativo es que con un millón y medio de pesos a valores de hoy, antes de 2023 esa familia no es que estaba bien, pero cubría los alimentos, los gastos de la vivienda, la vestimenta, los servicios”, dijo.

Si bien reconoció que los alimentos están relativamente más baratos que en años anteriores, Salvia aseguró que las tarifas de transporte, servicios públicos y comunicaciones tienen mucha mayor incidencia en la canasta de pobreza.

“Entonces lo que queda para comprar medicamentos, arreglar la casa y demás es mucho menos que lo que quedaba en 2011-2012 y 2017”, detalló.

En los dos años y medio de la gestión Milei, los alimentos aumentaron por debajo de la inflación, pero los servicios se incrementaron por encima. Si bien bajó la experiencia de “inseguridad alimentaria”, el salario de las clases medias bajas “no alcanza para cubrir la canasta básica de bienes y servicios, entonces con un cambio de composición, la pobreza no sería del 28 sino del 38 o el 40%”.

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