Manuel Adorni armó una insólita conferencia de prensa en la que sólo se dedicó a leer un libreto y no permitió que le hagan preguntas. Para no tener que dar explicaciones sobre el escándalo de corrupción, el jefe de Gabinete llevó a Luis Caputo y Alejandra Monteoliva para que hablen del RIGI y narcotráfico, pero terminó prohibiendo que les consulten sobre su caso.
En un intento por volver a la normalidad de la gestión y salir del pantano en que está el gobierno desde hace dos meses por el caso Adorni, desde la Rosada habían prometido que la de este viernes sería “una conferencia distinta”. Y tuvieron razón porque fue un papelón pocas veces visto.
Antes del inicio de la conferencia, los acreditados fueron avisados que Adorni hablaría pero no aceptaría preguntas. Las consultas únicamente podrían ser dirigidas a Caputo y Monteoliva, y solamente responderían sobre el “super RIGI” y un decomiso de cocaína en Santa Fe que sucedió hace tres días. Una condición impropia de una conferencia de prensa real.
Tras una extensa introducción de los ministros, el periodista de Clarín le consultó a Caputo si considera que el ruido político en torno al escándalo de Adorni está afectando al riesgo país y le recordó que el mismo echó rápidamente a Carlos Frugoni por no declarar propiedades.
“La idea es contestar preguntas sobre el super RIGI, que las próximas se suscriban a eso”, se enojó Caputo, que luego dijo que “el riesgo país no baja por el riesgo kuka”, exactamente lo contrario a lo que dijo la semana pasada en el Llao-Llao. Además, dijo que en Estados Unidos habló con un inversor sobre el caso Adorni y “se rio”. Contando la anécdota terminó revelando que el tema ya llegó a Wall Street.
Luego, el periodista de Cadena 3 le dijo a Caputo que los empresarios argentinos hablan del “riesgo Adorni” y les consultó a los tres si alguno cobra sobresueldos, una sospecha instalada a partir del nivel de vida del jefe de Gabinete. Ninguno la quiso responder.
Enojado, Adorni tomó el micrófono y censuró las preguntas que no fueran del super RIGI o el caso de narcotráfico. “Qué pregunta es esa, dios mío”, agregó Caputo, que contradijo inmediatamente al jefe de gabinete y respondió una pregunta sobre la deuda.
Luego, Adorni también se metió e impidió que Monteoliva responda sobre el procesamiento del gendarme que le disparó a Pablo Grillo y los bajos sueldos en las fuerzas federales.
Llevó a Caputo y Monteoliva para no tener que dar explicaciones, pero igual interrumpió para censurar las preguntas sobre su caso y los sobresueldos.
