Se desata una pelea por el lugar de los peronistas del Senado en la AGN

El peronismo entró en una intensa deliberación sobre el nombre del auditor que reclamarán gobernadores y senadores para ocupar el lugar que le corresponde en la Auditoría General de la Nación (AGN). Pese a que se descontaba que continuara en esa silla Javier Fernández, un histórico del organismo, en los últimos días ganó terreno el rumor de que lo desplace Ricardo Guerra, el exlegislador riojano que completó el mandato de Carlos Menem cuando el expresidente falleció.

Ese movimiento solo se podría lograr con el apoyo de la bancada oficialista y sus aliados, que suman 44 senadores, contra lo que pretendía hasta el momento el kirchnerismo. Por eso, se especulaba que la ruptura de los senadores Carolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada era más que oportuna para confluir en un acuerdo con LLA para una votación que le reste poder al interbloque liderado por José Mayans. 

De consumarse, la jugada sería una estocada letal contra los senadores kirchneristas, que hasta la última conformación del colegio de auditores controlaban dos plazas por la Cámara Alta, contando también la de Graciela De la Rosa. Al cierre de esta nota, sin embargo, las negociaciones seguían abiertas y fuentes parlamentarias aseguraban que Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz, al igual que los senadores que les responden, juntaban voluntades para Fernández.

Pero como informó LPO en noviembre pasado, el bloque de Convicción Federal, bajo la integración que también incluía al puntano Fernando Salino y Fernando Rejal, promovía la incorporación al organismo del riojano Guerra. Por aquellos días, Mayans defendía la revalidación de Fernández, auditor desde 2001, y proponía también a Carlos Raúl Gutiérrez Ortíz, un asesor de UP que se supo ganar la confianza del formoseño. 

Mientras que Mayans apuraba a su par de la UCR, Eduardo Vischi, para completar la formación de la AGN, metiendo a dos peronistas y un radical cuando todavía lideraban bloques de 34 y 13 bancas respectivamente, Ezequiel Atauche y Bartolomé Abdala se negaban a discutir el tema antes del recambio parlamentario. Ahora, la Casa Rosada explora la posibilidad de acordar con los gobernadores Jaldo, Jalil y Sáenz la designación de un auditor para los de Vischi, otro para los libertarios y uno para el peronismo federal, que podría ser Guerra.

Jaldo, Jalil y Sáenz terminaron de partirle el bloque al kirchnerismo en el Senado

La jugada, que se charló este lunes en la reunión de Mesa Política en Balcarce 50, requiere extrema audacia. Tal como explicó LPO, Patricia Bullrich sabe que pudo hasta acá controlar la furia de Mayans reduciéndole lugares en las comisiones pero interpreta como un riesgo quitarle al peronismo cargos de representación entre las autoridades del Senado o los órganos de contralor.

Por eso, el lote de 44 senadores que se aglutinaron contra el kirchnerismo desde que asumió la exministra de Seguridad hizo este lunes una reunión por Zoom para coordinar los pasos a seguir. Una posibilidad que se conversaba era que, durante la sesión preparatoria, se mocionara la continuación de la jornada parlamentaria con otra en la que se votaran los integrantes de la AGN.

Patricia Bullrich.

Como ese movimiento parece reñido en términos reglamentarios, también se barajó la chance de elegir los miembros del colegio de auditores en la sesión del próximo jueves, cuyo temario incluía la ley de Glaciares, Régimen Penal Juvenil y el pliego de Fernando Iglesias como embajador. La extensión del debate podría facilitar un desenlace “más cubierto” en la madrugada para aquellos que se sientan expuestos.

La AGN cuenta en este momento con el peronista Juan Manuel Olmos como presidente del colegio y fueron designados en diciembre, a través un escandaloso acuerdo entre La Cámpora y los libertarios, Juan Ignacio Forlón por el kirchnerismo, Mónica Almada por el oficialismo y la exdiputada Pamela Calletti por los gobernadores.

Más allá de la pulseada entre Guerra y Fernández, los nombres en danza para ocupar los lugares en representación del Senado serían el de Luis Naidenoff o Víctor Zimmermann por la UCR y Santiago Viola o algún tapado por LLA. Si el nombramiento del riojano se concretara, Sáenz y los gobernadores terminarían con dos auditores, igual que los libertarios, mientras que el radicalismo y el kirchnerismo se repartirían uno para cada uno.

Un sector del peronismo dejaba abierta la puerta para que Fernández mantuviera su lugar, bajo la suposición de que “puede reunir consensos”, aunque reconoció que se alentaba el ascenso de Guerra no solo por sus cualidades técnicas sino también como un pase de facturas a La Cámpora, por la derrota del PJ en las elecciones de este domingo en Mendoza. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *