- En el festival Literaktum, la escritora argentina reivindicó la complejidad del cuento y cuestiona los prejuicios que aún lo rodean.
- Presentó El buen mal, un libro donde la muerte aparece integrada a lo cotidiano con matices inquietantes y luminosos.
- Y reflexionó sobre la lectura, el oficio y la identidad en diálogo con la distancia de vivir en Berlín.
En el festival Literaktum, la escritora argentina reivindicó la complejidad del cuento y cuestiona los prejuicios que aún lo rodean. Presentó El buen mal, un libro donde la muerte aparece integrada a lo cotidiano con matices inquietantes y luminosos. Y reflexionó sobre la lectura, el oficio y la identidad en diálogo con la distancia de vivir en Berlín.
