Maximiliano Pullaro ya completó el proceso de renovación de la Corte Suprema de la provincia. El viernes pasado la Legislatura aprobó con una amplia mayoría la designación de tres nuevos ministros. Pero el procedimiento de la elección quedó bajo cuestionamientos porque el oficialismo santafesino avanzó con los nombramientos cuando no están disponibles las vacantes ya que dos de los ministros salientes no presentaron la renuncia.
Esto generó una controversia que aunque no afectó la viabilidad política de las designaciones puede representar un problema de litigiosidad innegable si los dos ministros que aún no formalizaron la dimisión por algún motivo no la realizaran. Estos son Roberto Falistocco y Rafael Gutiérrez. Este último es actual presidente del máximo tribunal provincial, un actor institucional de notorio volumen político y con una relación inestable aunque tensa con Pullaro.
El punto más fuerte de la coalición de radicales, socialistas y del PRO que comanda el gobernador es que estos dos ministros, junto a Eduardo Spuler que sí presentó la renuncia, superaron los 75 años que es la edad máxima admitida por la Constitución santafesina aprobada hace medio año para la permanencia en esos cargos. Pero desde el Colegio de Magistrados de Santa Fe y en trámites judicializados de ex magistrados hay un cuestionamiento explícito a que se haya avanzado en el reemplazo de integrantes de la Corte Suprema cuando los que están activos solo dijeron con un anuncio verbal que cesarían en el cargo. Tener relevos nombrados y a la espera de ingresar implica, según interpretan, socavar el poder específico de ministros en funciones que toman decisiones judiciales.
El viernes pasado la Legislatura santafesina aprobó los pliegos mandados por Pullaro para suceder a los tres ministros aludidos. Los candidatos son el juez federal de Reconquista Aldo Alurralde, la jueza de faltas de Rosario Jorgelina Genghini y el secretario administrativo del Senado, Diego Maciel.
El juez Rafael Gutiérrez
Pullaro había remarcado que no haría una Corte adicta en los relevos pero que sí buscaba un tribunal superior que hiciera política institucional de modo coordinado con los otros poderes. Este planteo, de inevitable controversia en su versión más sobria, es refutado por sectores opositores que dicen que el gobernador sí buscó una Corte de favoritos. Maciel es un hombre de confianza extrema de Felipe Michlig que es el dirigente oficialista más fuerte de la Legislatura y a quien el gobernador considera un mentor personal. Genghini es muy cercana a Lucas Galdeano, presidente del Colegio de Abogados de Rosario, y a su hermano Julián Galdeano que es el secretario provincial encargado de obras de infraestructura y un avezado operador político del radicalismo santafesino.
En la Asamblea Legislativa del viernes justamente Michlig, impulsor de Maciel como secretario administrativo del Senado, defendió al postulante con todo énfasis. “Pongo las manos en el fuego por Diego, porque lo he visto trabajar y va a ser integrante de los tres poderes del Estado, se va a dar ese gusto de haber sido miembro, integrante, funcionario, en el gobierno de Antonio Bonfatti en el Poder Ejecutivo, ahora en el Poder Legislativo y en el Poder Judicial. Es joven, con empuje, con diálogo, a mí mismo, que por ahí se me sale un poco la cadena, él siempre tranquilo. Esa forma de conducir, de dialogar, de buscar acuerdos, de tratar de solucionar problemas, pienso que lo va a poner en práctica como ministro de la Corte, va a recorrer la provincia, va a estar en cada lugar, va a atender los problemas de los santafesinos”.
Maciel tiene 49 años, es de la ciudad de Esperanza, a 40 kilómetros de Santa Fe, donde vive. Está casado y tiene dos hijos de 10 y 2 años. Es abogado. Fue subsecretario de Relaciones Institucionales en el gobierno de Bonfatti. Fue secretario de bloque en la Legislatura. Genghini al presentarse dijo que ejerció la profesión de abogada durante 25 años y que desempeña funciones en la Federación Argentina de Colegio de Abogados (FACA). Rosarina, es graduada de la Universidad Católica de Rosario y es esposa y socia del estudio de Ignacio Del Vecchio, que fue presidente del Colegio de Abogados de Rosario y funcionario de la Secretaría de Control de las Fuerzas Policiales durante el gobierno del socialista Bonfatti.
Felipe Michlig
Alurralde es juez federal de Reconquista, abogado con posgrado en Derecho Tributario y doctor en Ciencias Jurídicas. Contó en la audiencia pública previa a la Asamblea que fue peón ferroviario hasta que con el cierre del ramal donde se desempeñaba fue transferido a la ex AFIP hasta que empezó la carrera judicial.
El hecho de que se hayan designado a estos ministros sin las vacantes hizo que dos conocidos abogados de Rosario que fueron convencionales constituyentes de La Libertad Avanza, Froilán Ravena y Marcos Peyrano, presentaran un pronto despacho en un tribunal de circuito de Rosario para que se estableciera la licitud del procedimiento en esas condiciones. Pero el planteo fue rechazado por improcedente.
La situación polémica en que fueron aprobados los pliegos deja en pie incógnitas sobre lo que pueden hacer Falistocco y Gutiérrez. Aunque ambos explicitaron su voluntad de retirarse hacia fin de año a ninguno les simpatizó que la Legislatura a instancias de Pullaro les designaran reemplazantes sin haber renunciado. Sobre todo Gutiérrez, un funcionario judicial de probada audacia política, impone dudas ante esto. ¿Revisaría su anticipada decisión de salir en noviembre próximo?
Cambio de época en Santa Fe, deja la Corte el arquitecto del poder corporativo
Le queda según analistas del mundo judicial la vía de un amparo para mantener su cargo. Si lo intentara y llegara a la Corte Nacional, especulan juristas que hablaron con LPO, tiene perspectivas de prosperar. Primero por la preferencia del actual máximo tribunal nacional por La Libertad Avanza por sobre Pullaro. Y además porque ningún ministro de un tribunal superior avalaría, sugieren, una designación de reemplazo sin existir la vacante para la pertinente sucesión.
No obstante ante cualquier atisbo de resistencia Pullaro ya dejó en claro de modo manifiesto lo que hará: utilizará la vía del decreto de remoción directa de los ministros a relevar por haber superado estos los 75 años de edad. Los retirará de este modo de la Corte para el ingreso de los ya designados.
Otro punto importante es cómo se dio la votación en la Legislatura. Los apoyos históricos más fuertes de Gutiérrez y también de Falistocco, ministros salientes, estuvieron siempre en el Senado provincial. Pero esta los miembros de la Cámara Alta votaron por unanimidad los pliegos de sus sucesores. Inclusive un aliado histórico de Gutiérrez como el senador Armando Traferri que es un histórico dirigente fuerte del peronismo.
La Asamblea Legislativa donde se analizaron los pliegos convocó a 69 legisladores entre diputados y senadores. Diego Maciel alcanzó 52 votos afirmativos, cinco en contra y nueve abstenciones. Alurralde obtuvo 56 adhesiones y Genghini 51. Todos superaron holgadamente el umbral de 36 votos requeridos y sobrepasaron los dos tercios. Un dato significativo destacado por el pullarismo es que entre los que manifestaban oposición a las designaciones la mayoría prefirió abstenerse y no votar en contra de los pliegos. Lo que interpretan como una actitud renuente a dar aval político a los ministros salientes o no dejar esa impresión.
Con este movimiento, de final aún imprevisible, Pullaro logra en dos años de mandato su propósito de renovar integralmente la Corte Suprema y a imprimirle un nuevo perfil político con alteraciones en el histórico modelo de gobierno administrativo. El máximo órgano judicial santafesino pasó a tener de seis a siete miembros por definición Constitucional. Ya se concretó la salida de los ministros Mario Netri, María Angélica Gastaldi. Con la creación de un nuevo cupo estos fueron reemplazados por Jorge Baclini, Rubén Weder y Margarita Zabalza.
Pullaro logró que le voten tres nuevos jueces para la Corte en un hecho histórico para Santa Fe
Ahora la designación de la semana pasada implica otras tres renovaciones. El único ministro con antigüedad que permanece, que tiene 18 años en el cargo, es el más novato del estamento en retirada. Se trata de Daniel Erbetta que aún no cumplió los 75 años.
En el debate de los nombrados se hizo hincapié reiteradamente en que el gobierno no promueve candidatos que aseguren paridad de género ya que en un cuerpo de siete miembros solo dos serán mujeres. Desde el oficialismo replican que aunque eso es una pretensión a la que apuntala la nueva Constitución nunca en Santa Fe antes hubo dos mujeres en la Corte.
A la diputada que es presidenta de la Comisión de Acuerdos, la socialista Lionella Cattalini, le preguntaron si no es irregular designar ministros de la Corte sin contar con las vacantes disponibles para ello. “Lo irregular es que haya tres jueces de la Corte, en concreto dos, que decidan incumplir la Constitución”, dijo en referencia a Gutiérrez y Falistocco. “Hemos tenido un cambio de Constitución el año pasado que dice que la inamovilidad de los jueces cesa a los 75 años. Claramente hay tres jueces que han pasado hace mucho tiempo esa edad”.
