Patricia en crisis por el golpe de poder de Karina, teme que le saquen la jefatura de bloque

Patricia Bullrich está desesperada porque Karina Milei y los primos Martín y Lule Menem empezaron a moverse para quedarse con el control político del Senado. Fuentes parlamentarias comentaron a LPO que el entorno de Javier Milei experimenta un profundo malestar con la exministra y explora alternativas para manejar la Cámara Alta de forma remota, pese a que el reparto de cargos ya se efectuó.

La imagen incombustible de Bullrich y su ansiedad por difundir que quiere ser candidata a vicepresidenta, cuando en realidad abriga la apuesta de disputar la jefatura de gobierno porteño, habría gatillado en Lule Menem el recuerdo de las conversaciones que mantuvo con legisladores que le recomendaban tomar el control del Senado en diciembre y ratificarlo en la sesión preparatoria del 24 de febrero. “Hay que darle a Patricia la presidencia provisional y nosotros nos quedamos con la jefatura de bloque”, habría sido la propuesta.

La idea causó espanto en Balcarce 50 porque ese cargo está en línea de sucesión presidencial y, como reveló LPO, Karina pretendía que lo ocupara Nadia Márquez en lugar de Bartolomé Abdala, quien retuvo su sillón con el respaldo de la propia Bullrich y Victoria Villarruel. Sin embargo, la hermana del Presidente y los Menem irían ahora por la revancha para hacerse de la conducción política del bloque.

La jugada es delicada y podría exponer la bancada oficialista a una hecatombe. Además de Márquez, la exdiputada fetiche de Menem, los libertarios confían en la habilidad del fueguino Agustín Coto, que ya se desempeña como secretario parlamentario de la bancada.

Villarruel acordó con Bullrich y los gobernadores peronistas para quedarse con el control del Senado

Las críticas a la exministra no se detienen en el video de promoción que filmó con la música de “Vogue”, la canción de Madonna, sino que también le reprochan haber repartido los cargos de la cámara entre los leales a Villarruel, los radicales y los peronistas dialoguistas. “No le quedó nada al gobierno”, admitió una senadora aliada cuyo bloque se benefició, mientras que un libertario dijo: “hay bronca en el bloque y después que terminen con Santiago Caputo van a ir por Patricia”.

Por eso, Karina y los Menem siguen de cerca la negociación por las presidencias de las comisiones, que deberán resolverse la semana que viene. Si bien se supone que Juan Carlos Pagotto sería ratificado en la poderosa comisión de Acuerdos y que Agustín Monteverde iría a Presupuesto, hay especial atención en las bicamerales de Inteligencia y DNU, como así también la comisión de Energía.

Victoria Villarruel.

El problema es que Bullrich jamás retrocede. “Tomó más protagonismo del que debería ser pero porque la pusieron de jefa de bloque y la convirtieron en ministro del Senado”, se quejó un senador oficialista de la primera hora.

Por eso, la jefa del bloque libertario sobreactuó su subordinación a Javier Milei y su fervor por “las ideas de la libertad” en las últimas horas. Durante una entrevista concedida este martes al canal de noticias LN+, llegó a despegarse de Villarruel, atribuyéndole cercanía con el peronismo: “Esas ideas son liberales y me parece que Villarruel, por las cosas que hace públicamente, va en otra dirección, más como para el camino del peronismo, que no sé si la va a aceptar o no”, expresó.

Esas ideas son liberales y me parece que Villarruel, por las cosas que hace públicamente, va en otra dirección, más como para el camino del peronismo, que no sé si la va a aceptar o no.

Bullrich se desentendió rápidamente del pacto que trabó con la Vicepresidenta la semana pasada, cuando repartieron los cargos de la Cámara Alta entre los funcionarios que le responden a Villarruel, cuadros del radicalismo y senadores de provincias aliadas, como Alejandra Vigo o peronistas colaborativos como Carolina Moisés. De hecho, esa definición causó un profundo malestar en Balcarce 50, tal como informó LPO.

Un colaborador de la exministra deslizó ante LPO que “ella piensa que el 51 por ciento de los votos de la elección porteña son propios, y por eso va a seguir yendo para adelante”. Acaso ese cálculo resulte mucho más ofensivo aún para Karina.

Como si fuera poco, hasta los senadores libertarios empiezan a dudar de la expertis de Patricia para negociar. “Los peronistas tienen su oficina del bloque para cuando, en el medio de una sesión, se quieren ir a descansar o comer un alfajor sin que los vean, los radicales lo mismo y hasta los del PRO, que son tres, tienen pero a nosotros nos dieron la vieja peluquería del Senado”, se quejó un colega de Bullrich.

En efecto, la exministra consiguió que su bloque utilice el actual Salón de las Mujeres, una habitación donde apenas cabe una mesa y un juego de sillas, que sirvió para hacer cortes de cabello a los legisladores antaño. “Ahí se dan discusiones de alta peluquería”, ironizó un senador. 

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