Javier Milei trata de ganar tiempo para encontrarle una salida a la crisis política que le generó Manuel Adorni y ahora dice que lo respaldará hasta el fin de su mandato presidencial.
El libertario recibió al jefe de gabinete en Olivos durante dos horas, una reunión inédita para la lógica laboral del presidente. De la reunión no hubo ni una foto pero sí un anuncio: que Adorni se reunirá con tres ministros la semana que viene.
Como recibir ministros en principio es una tarea ineludible para un jefe de gabinete, el anuncio sirvió únicamente para confirmar a Adorni en su puesto. Al menos por el momento y para frenar las versiones de renuncia a la que lo llevaron los sucesivos escándalos patrimoniales por los que enfrenta denuncias penales por enriquecimiento ilícito.
De hecho este mismo miércoles se sumaron dos graves acusaciones contra el jefe de gabinete. Una es que Claudia Sbabo, una de las jubiladas que figura como acreedoras de Adorni, percibe un beneficio de 60 mil pesos mensuales que otorga la Ciudad a adultos mayores con ingresos bajos. Una situación muy poco compatible con alguien que, según consta en el registro de Propiedad Inmueble, le prestó 100 mil dólares al funcionario.
El otro descubrimiento que complica a Adorni es la revelación de Clarín sobre su escribana, Adriana Nechevenko, que trabajó para narcos que fabricaban la droga de Breaking Bad.
En este contexto insostenible para Adorni, este miércoles corrieron fuertes versiones de la salida inminente del funcionario. Incluso los Menem ya empezaron a buscar un reemplazante y en otro sector del gobierno proponen hacer un cambio estructural del gabinete para disfrazar el corrimiento de Adorni. Pero la decisión de qué hacer con el ex vocero se tornó en un problema grave para los hermanos Milei.
Es que el capítulo Adorni, que está en primera plana de los medios hace 20 días, está afectando seriamente la imagen de Milei y el gobierno en las encuestas. La última encuesta de Sergio Berenztein reveló que la imagen negativa del jefe de Gabinete trepó al 76% y en otro trabajo se confirmó que el 70% de los argentinos cree que es un corrupto.
Pero al mismo tiempo, y pese a esos números inapelables, un tema muy sensible que hace tan compleja su salida es la estrecha vinculación de Adorni con la trama del caso $Libra, puesto que el jefe de Gabinete fue una pieza clave del TechForum, la génesis del acuerdo de Milei con los “empresarios” cripto.
Cerca de Karina no quieren otro cabo suelto como amenazan en convertirse Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, en la causa de corrupción que más preocupa a la hermana del Presidente. La causa está en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi, a quien el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quiso complacer con el ascenso de su esposa, Ana Juan, como jueza en el juzgado federal de Hurlingham, enviando su pliego al Senado para que lo trate la comisión de Acuerdos.
Ese gesto obsceno del Poder Ejecutivo tenía por objetivo persuadir al magistrado para que contribuya con el fiscal Eduardo Taiano en el freno a la causa LIBRA. Sin embargo, el nombramiento de Ana Juan podría no haber sido suficiente para que Martínez de Giorgi planche el expediente: “le pegaron una apretada fea para que congele la causa”, deslizaron en Comodoro Py.
