Alejandro Fargosi, primer candidato a diputado por la lista de Milei en Capital, fue patrocinante del fondo buitre Burford en el juicio por Aerolíneas que le costó a la Argentina 400 millones de dólares.
Burford le había comprado a la familia Eskenazi los derechos para litigar contra el Estado. Esperaban un resultado similar a la victoria que obtuvieron contra la Argentina en el CIADI.
En esa ocasión, los buitres habían adquirido el juicio de Marsans por la expropiación de Aerolíneas. Representado por el estudio Fargosi & Asociados, que pertenece al diputado libertario y a su hermano Diego, Burford ganó cerca de 140 millones de dólares, 976% más de lo que había invertido para litigar.
El estudio Fargosi se llevó al menos 922 mil dólares de honorarios que fueron pagados por el estado argentino.
Al momento del fallo, durante la presidencia de Mauricio Macri, Diego, uno de los hijos de Fargosi era directivo de Aerolíneas. Antes, Diego había trabajado en la empresa durante la gestión del Grupo Marsans.
Su padre Alejandro también había litigado contra Aerolíneas durante el menemismo, pocos años después de la privatización.
El estudio de Alejandro Fargosi patrocinó a Burford en el juicio por la estatización de Aerolíneas. Cobró al menos 922 mil dólares de honorarios pagados por el estado argentino.
