La toma de una fábrica de aires acondicionados de Tierra del Fuego por sus 140 empleados que no cobran desde el año pasado desnuda un escenario de crisis industrial de un final incierto.
La empresa Aires del Sur fue ocupada en las últimas horas por sus trabajadores, que reclaman que no cobran hace dos meses y temen el cierre.
La cadena de suspensiones y cierres que ya pega en el interior del país empezó a penetrar en el régimen de promoción fueguino, que se ve amenazado por la apertura de importaciones dispuesta por el gobierno de Javier Milei.
Aires del Sur se dedica a la fabricación de equipos de aire acondicionado con la tecnología de la israelí Electra CP. En Argentina, Aires del Sur comercializa las marcas Electra y Fedders.
Además de padecer como el resto de las fábricas la apertura de importaciones y la caída del consumo, Aires del Sur se enfrenta a un futuro crítico para el negocio, puesto que el año que viene vencen las medidas antidumping para los aires acondicionados y se espera la entrada feroz al mercado de los equipos chinos. El resultado es cantado y tiene un paralelismo con los microondas, cuya producción local cayó un 60% tras el vencimiento del dumping.
En simultáneo a la toma de Aires del Sur, la textil Sueño Fueguino suspendió a todo su personal por tres meses. En el sector industrial creen que tras la crisis de las textiles del año pasado, ahora será el turno de las electrónicas.
El principal motivo que tienen en Tierra del Fuego para sostener ese pronóstico es que las dos grandes jugadoras del mercado, beneficiadas históricamente por el régimen de promoción fueguino, no están peleando por el interés de la isla como en otros años. Tanto Newsan de Rubén Cherñajovsky como Mirgor de Nicolás “Nicky” Caputo se diversificaron en otros rubros ajenos a la electrónica, acaso previendo un escenario crítico como el que se avecina.
Rubén Cherñajovsky, dueño de Newsan.
Como contó LPO, Newsan es parte del grupo Edison Energía formado en 2025 junto a los hermanos Patricio y Germán Neuss y el fondo Inverlat que en poco tiempo ya se quedó con el control de la transportadora Litsa, la hidroeléctrica Cempsa, la operadora de la represa Potrerillos en Mendoza, el complejo hidroeléctrico Cerros Colorados y las distribuidoras de Tucumán (Edet) y Jujuy (Ejesa).
En tanto que Mirgor, referente de la producción de celulares Samsung, se empezó a diversificar en el sector agroindustrial y hasta incursionó en la logística aérea de la Campaña Antártica.
Las dos grandes de Tierra del Fuego ya habían empezado con sus propias suspensiones. A comienzos de este mes, Newsan no renovó los contratos de 45 empleados en sus plantas bonaerenses de Monte Chingolo y Avellaneda, al mismo tiempo que suspendió a otros 70.
Ante un total de 6000 puestos directos que tiene la industria fueguina, los despidos y suspensiones por goteo amenazan a toda la provincia. El año pasado, Mirgor suspendió a más de 300 trabajadores en varias de sus plantas fueguinas. Este mes sumaron otros 11 despedidos del grupo de Caputo. A los 140 trabajadores en vilo de Aires del Sur se agregan 50 despedidos por el cierre de Telecomunicaciones Fueguinas.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que hasta noviembre se habían perdido 9521 puestos de trabajo en Tierra del Fuego desde que gobierna Milei y se cerraron 256 empresas.
