La derecha italiana acusa a las personas que llegan de África y de Asia de ser personajes peligrosos que deben ser expulsados. Creó un centro de detención Albania que costará cerca de 654 millones de euros.La derecha italiana acusa a las personas que llegan de África y de Asia de ser personajes peligrosos que deben ser expulsados. Creó un centro de detención Albania que costará cerca de 654 millones de euros.
La política antiinmigrante marcó los tres años de gobierno de Meloni
