El bloque peronista en Diputados tramita este jueves dos votaciones cruciales en las que terminaría dividiéndose en dos, agudizando las tensiones internas entre La Cámpora y las demás expresiones del kirchnerismo y el PJ.
Por un lado, un grupo de 35 legisladores de la bancada que lidera Germán Martínez, que cuenta con 93 bancas, se dispone a votar a favor del acuerdo UE-Mercosur. Por otro, un puñado de representantes del Frente Renovador (FR) acompañaría a los libertarios en la votación en particular para bajar la edad de imputabilidad.
Esos corcoveos parlamentarios responden a tironeos políticos muy concretos, vinculados a la intención de un sector del peronismo de tentar a Miguel Pichetto con su eventual retorno al PJ pero también a una pelea por los lugares en el Consejo de la Magistratura, un tema que recién se resolvería en noviembre.
La manifestación más contundente de esa disputa se vería cuando se trate el acuerdo entre bloques de países. Los legisladores que responden a los gobernadores peronistas, los representantes del FR de Sergio Massa, Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, el chubutense Juan Pablo Luque, el mendocino Omar Félix y hasta Agustín Rossi están decididos a pronunciarse a favor.
Pichetto, Michel y De la Sota insinúan un armado transversal del peronismo
Michel, de hecho, planteó en un artículo publicado en El Destape que “la UE sigue siendo la tercera economía mundial, con 450 millones de habitantes que tienen un PBI per cápita de USD 43.000” y “es el segundo importador mundial de bienes, el primer importador mundial de servicios, el principal socio comercial del Mercosur y la principal fuente de IED (inversión directa) recibida”. “La gran mayoría de las exportaciones del Mercosur se verán beneficiadas arancelariamente en el ingreso al mercado europeo”, completó.
Por otro lado, también se partirá el peronismo a la hora de votar el régimen penal juvenil, que baja la edad de imputabilidad a 14 años en su artículo 14.
Miguel Pichetto.
Durante el debate del proyecto en comisiones, el massista Ramiro Gutiérrez impulsó un dictamen propio, que se nutrió con la perspectiva original del FR, a favor de aplicar un marco específico a los menores que delinquen. Fuentes al tanto del debate dijeron a LPO que cinco de los siete embajadores de Massa en la Cámara Baja terminarían votando por la afirmativa el artículo 14 en particular, con los libertarios, el PRO y otros aliados del gobierno.
Sin embargo, las massistas Jimena López y Sabrina Selva votarán con sus compañeros de bloque, contra el proyecto oficialista, incluso, en el artículo 14.
Un legislador peronista deslizó que al propio Massa también le sirve que haya distintas posturas dentro del FR. “Entre los votantes de Sergio en 2023, hay muchos en contra de la baja de edad de imputabilidad”, explicó a LPO.
Como sea, la división del peronismo a la hora de las votaciones de la sesión en curso sigue debilitando a Martínez, al frente de una bancada atravesada por disputas casi irresolubles. De un lado, se encuentran diputados como Michel, Félix o Luque, convencidos de la necesidad de ampliar la representación del peronismo para integrar a dirigentes que contengan expresiones como las que podrían sintetizar Pichetto o el gobernador Martín Llaryora. Enfrente, se atrincheran los dirigentes de La Cámpora y las organizaciones afines, que aspiran a alambrar ideológicamente el PJ en medio de un repliegue histórico que, para colmo, encuentra a Cristina Kirchner cumpliendo arresto domiciliario.
Sebastián Galmarini y Sabrina Selva.
Otro de los ámbitos donde se traducirá esta batalla interna es en la puja por quedarse con los representantes por la minoría en el Consejo de la Magistratura. El kirchnerismo retuvo para sí las cuatro plazas que le correspondían hasta ahora por el Senado y la Cámara Baja, con los senadores Mariano Recalde y Anabel Fernández Sagasti y los diputados Vanesa Siley y Rodolfo Tailhade.
El inconveniente es que este año se vencen los mandatos de Siley y Tailhade, al tiempo que el peronismo perdió la primera minoría en el Congreso y La Libertad Avanza lo supera por dos bancas. Como los libertarios ya designaron a Gonzalo Roca en lugar de la radical Roxana Reyes pero ya avisaron que también podrían reclamar otra silla más por la cantidad de miembros que acreditan, el peronismo tendría que ceder un lugar.
En consecuencia, quedarían Roca, el larretista Álvaro González, un representante más por el oficialismo y solamente uno por Fuerza Patria. Esa representación terminaría suscitando una pelea a cara de perro entre cristinistas y peronistas, un escenario alimentado a su vez por divisiones como las de este jueves a la hora de votar en el recinto.
