- Los meses de verano invitan a leer historias que no exigen concentración extrema.
- Novelas y ensayos breves, atravesados por el humor y la ironía, permiten entrar de lleno en la experiencia contemporánea.
- Migración, vínculos, identidad y vida cotidiana aparecen retratados con ligereza y lucidez.
Los meses de verano invitan a leer historias que no exigen concentración extrema. Novelas y ensayos breves, atravesados por el humor y la ironía, permiten entrar de lleno en la experiencia contemporánea. Migración, vínculos, identidad y vida cotidiana aparecen retratados con ligereza y lucidez.
