- La tradición argentina del escepticismo también tiene su costado paleontológico.
- Desde los gliptodontes de Luján hasta los tigres filosóficos de Enrique González Tuñón, los fósiles fueron materia de ironía y reflexión.
- Borges cerró el ciclo al imaginar una pampa donde los huesos existen, pero las criaturas nunca vivieron.
La tradición argentina del escepticismo también tiene su costado paleontológico. Desde los gliptodontes de Luján hasta los tigres filosóficos de Enrique González Tuñón, los fósiles fueron materia de ironía y reflexión. Borges cerró el ciclo al imaginar una pampa donde los huesos existen, pero las criaturas nunca vivieron.
