A casi un año de la muerte por electrocución de dos trabajadores que se desempeñaban en una empresa al servicio del municipio de San Miguel, familiares de una de las víctimas focalizan en la trama política que desembocó en el trágico episodio y apuntan directo contra el intendente Jaime Méndez y su jefe político, el senador Joaquín de la Torre.
Un informe del programa GPS expuso la denuncia de la familia de Joaquín Ortega, uno de los dos trabajadores que fallecieron electrocutados en mayo de 2025 mientras pintaban postes, tarea que realizaban sin equipo de seguridad y en condiciones de absoluta precariedad laboral.
“A mi hijo lo mató la corrupción de San Miguel”, dijo Noelia Ortega, madre de Joaquín, al señalar que la firma GEA Group para la que trabajaba su hijo ganó una licitación por 95 millones del municipio para pintar postes, pero que los operarios de la empresa no contaban con los elementos de seguridad y cobraban $15 mil por día.
Al frente de la empresa denunciada aparece Agustín Brondon, mientras que el brazo territorial era Aníbal Sidan. En la familia de Joaquín Ortega plantean una estrecha conexión de ambos con Mendez y de la Torre, al punto de que la esposa y las tres hijas de Sidan aparecen dentro de la planta municipal.

Puntero de Joaquín de la Torre de larga data, Sidan tiene su base política en Moreno, donde hoy lo ubican cerca de la diputada Andrea Vera, hija del operador seccional de Pareja en la Primera, Ramón “Nene” Vera.
La sospecha concreta es que GEA Group era una empresa “fantasma” creada para conseguir contratos del municipio de San Miguel.
Además de las irregularidades denunciadas sobre la forma en la que realizaban las tareas, el abogado de la familia Ortega, Edgardo López, advirtió que, tanto Joaquín como el otro trabajador fallecido, Roberto Mora, pierden la vida en una zona que no estaba habilitada a trabajar en la licitación.
“¿A qué político, famoso o conocido le fueron a hacer un favor? Eso no lo sabemos, lo que sí sabemos es que eso le costó la vida a estos chicos”, dijo el abogado. Según se filtró en el distrito, por la zona de la tragedia reside un concejal del oficialismo que habría pedido que manden la cuadrilla para pintar el poste de la tragedia.
“Es un homicidio con dolo eventual”, agregó el abogado, que por una escala penal mucho más elevada que la actual, donde Brondo y Sidan, están imputados por homicidio culposo doble, en una causa que radica en el Juzgado de Garantías N° 4 de San Martín.
“El intendente fue a mí casa. Yo, cómo madre, sé que fue con intención de arreglar, de que no se hable de esto”, dijo la madre de Joaquín.
Y agregó sobre aquel encuentro con el intendente: “Me dijo que no lo conocía a Aníbal Sidán. Me mintió en la cara porque yo ya sabía que lo conocía, le mostré las fotos. Desde el primer momento Jaime Méndez me mintió en la cara. Si no lo conoce, ¿por qué tiene nombrada a toda la familia?”.
A partir de los videos que se fueron sumando al expediente, la familia Ortega denunció que a Joaquín le sacó el teléfono el sobrino de Sidan.
Esa maniobra abre interrogantes sobre los motivos de la presencia de Joaquín y su compañero pintando postes en una zona que no estaba contemplado en el contrato de la empresa con la comuna.
Aníbal Sidan (primero desde la izquierda) como anfitrión de Joaquín de la Torre durante un acto en Moreno.
En ese marco, la familia dio a conocer fotos de Bronco y Sidan con varios concejales del oficialismo, además de imágenes con de la Torre y Méndez. Sidan es referente de la agrupación La 31, desde la cual militó las últimas candidaturas de Joaquín de la Torre en la Primera sección.
Con antecedentes penales por matar a golpes a una persona y permanecer prófugo, Sidan cumplió una condena cercana al año y medio. Desde entonces, incursionó como puntero de Joaquín de la Torre en la zona.
En esa relación es donde posa la lupa la familia de Joaquín Ortega, que acusa a Jaime Méndez de autorizarle trabajos a esa empresa pese a incumplimientos y sin inspeccionar las tareas.
En la familia Ortega advierten que al municipio le pidieron aportar constancia de seguro de vida de los trabajadores, elementos que hagan a la seguridad del vehículo donde ocurrió la tragedia, pero nada de eso se acompañó al expediente. “Sin embargo,se las sigue autorizando a trabajar en la vía pública”, señalaron.
En la esquina de Pilcomayo y Montevideo, en Bella Vista, Joaquín estaba con Roberto Mora y otros dos compañeros. Roberto estaba dentro del canasto del elevador hidráulico de la camioneta con un bidón con nafta que utilizaba para diluir la pintura del poste de luz.
Ahí, murió electrocutado por el acercamiento de la nafta al cable de media tensión. Según la denuncia, no tenían casco, guantes, ropa adecuada, ni botas de goma especiales. El contacto en la parte superior provocó una descarga eléctrica con la tierra y mató a Joaquín, que estaba abajo, a la espera de su compañero.
