- El artista encontró en los viajes en Uber un espacio de diálogo que lo conectó con públicos y oportunidades inesperadas.
- Su obra, atravesada por la memoria armenia, la catástrofe y la búsqueda de una verdad pictórica propia, hoy circula por galerías de Nueva York.
- Un taller monumental en Barracas funciona como eje de una trayectoria que combina vocación, riesgo y reinvención.
El artista encontró en los viajes en Uber un espacio de diálogo que lo conectó con públicos y oportunidades inesperadas. Su obra, atravesada por la memoria armenia, la catástrofe y la búsqueda de una verdad pictórica propia, hoy circula por galerías de Nueva York. Un taller monumental en Barracas funciona como eje de una trayectoria que combina vocación, riesgo y reinvención.
