La Organización Mundial de la Salud avanzó este martes con el procedimiento formal para la salida de Argentina del organismo luego de que la administración de que Cancillería notificara a Naciones Unidas su decisión de abandonar la entidad sanitaria.
La resolución fue tratada en la 79° Asamblea Mundial de la Salud, donde se recomendó reconocer el retiro argentino con efecto a partir del 17 de marzo de 2026. La comunicación original había sido enviada por la Cancillería argentina ante la ONU y luego derivada a la OMS para su formalización.
El proceso tuvo una complejidad adicional porque, a diferencia de Estados Unidos, Argentina no tenía previsto en el estatuto de la OMS una cláusula de salida. Esto obligó a negociaciones previas dentro del organismo para habilitar una vía formal que permitiera aceptar el retiro del país.
[Médicos viajan de urgencia a Ginebra para frenarle a Quirno la salida de Argentina de la OMS]
Según fuentes que siguieron de cerca las tratativas, en reuniones previas se acordó impulsar una recomendación para destrabar la situación. La iniciativa propuesta por Israel terminó convirtiéndose en una suerte de atajo político y administrativo y permitir la renuncia.
El pedido argentino fue respaldado activamente por los funcionarios de Netanyahu que fueron los que diseñaron la estrategia para destrabar el vacío reglamentario. En la vereda de enfrente, se pronunciaron las delegaciones de China, Costa Rica, Argelia y Australia quienes cuestionaron duramente la decisión de Javier Milei de abandonar el organismo sanitario internacional.
Incluso circuló una contrapropuesta para rechazar la salida argentina, aunque con el correr de las negociaciones el tema terminó perdiendo dramatismo.
La resolución final fue presentada formalmente bajo el documento A79/B/CONF./2 y contó con enmiendas impulsadas por Bélgica, Brasil, Croacia, Francia, Alemania, Japón, Países Bajos, Noruega y Corea del Sur. Allí se reconoce la comunicación enviada por el ministro de Relaciones Exteriores argentino y se deja constancia de que la OMS “siempre dará la bienvenida” a una eventual reanudación de la cooperación plena con Argentina.
En paralelo, la avanzada libertaria contra la OMS generó repercusiones internacionales. La médica argentina María Fernanda Boriotti, que viajó a Ginebra en representación de distintos sectores sanitarios críticos de la decisión fijó posición durante las reuniones y logró visibilidad en medios extranjeros: “Dejamos sentado que los sectores de la sanidad estamos en contra de la decisión del gobierno argentino”, dijo.
La decisión de Milei profundiza el alineamiento geopolítico con Donald Trump aunque tensa con China en medio de la negociación por la renovación del swap.
La salida fue avalada pro Brasil, Paraguay, Francia y Alemania y cuestionada por China, Costa Rica, Argelia y Australia
