Lula sufrió un duro revés político. El Senado de Brasil le rechazó a Lula la nominación de Jorge Messias para ocupar una vacante en el Supremo Tribunal Federal, algo que no ocurría desde 1894.
La votación terminó con 42 votos en contra y 34 a favor, cuando se necesitaban al menos 41 respaldos entre los 81 senadores.
Messias, de 46 años y actual jefe de la Abogacía General de la Unión (AGU), era una apuesta personal de Lula para reemplazar a Luís Roberto Barroso, quien dejó anticipadamente su lugar en la Corte.
Sin embargo, desde el inicio su postulación encontró fuerte resistencia dentro del Senado, especialmente por parte del presidente de la Cámara Alta, Davi Alcolumbre, que impulsaba el nombre de Rodrigo Pacheco, ex presidente del cuerpo.
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La Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) había logrado una aprobación ajustada -16 votos a 11-, sin embargo, el pleno del Senado terminó rechazándolo en voto secreto.
Tras esta derrota, el gobierno de Lula desplegó una intensa operación política para salvar la nominación, pero no alcanzó. Reuters destacó que Lula se convirtió así en el primer presidente brasileño en más de un siglo en ver caer a su candidato para la máxima corte por decisión del Congreso.
Jorge Messias,
El episodio también refleja la creciente tensión entre el Ejecutivo, el Legislativo y el propio STF y fue utilizado por la oposición bolsonarista como una ofensiva política contra el máximo tribunal y el Gobierno a quien acusan de haber pactado para encarcelar a Jair Bolsonaro en medio de un clima preelectoral cada vez más polarizado.
Los senadores bolsonaristas plantearon postergar la cobertura de la vacante con la expectativa de una eventual victoria de la derecha en las presidenciales de octubre pero finalmente el líder brasileño tendrá que presentar otro nombre.
De esta manera, para Lula, el impacto va más allá del revés institucional sino expone una pérdida de capacidad de negociación en el Senado y fortalece a figuras de la oposición como Flávio Bolsonaro en la pelea por la presidencia que tendrá lugar en octubre.
Fuentes del gobierno de brasileño afirmaron a LPO que la relación con el Senado está rota pero no descartan que Lula termine impulsando a Rodrigo Pacheco que, paradójicamente, es el candidato a gobernador del líder del Partido de los Trabajadores para la gobernación de Minas Gerais.
