El gobierno agita la causa Malvinas y la oposición critica: “Buscan para tapar los problemas”

 La causa Malvinas se volvió un tema central en la agenda del gobierno. La tensión de Donald Trump con Inglaterra por la falta de apoyo en la guerra contra Irán hizo crecer rumores vinculados con cambios profundos promovidos por Estados Unidos en su relación con la OTAN, entre ellos, una revisión respecto de la disputa por las Islas Malvinas.  

Esta versión, publicada por la agencia Reuters con base a un correo electrónico del Pentágono al que tuvo acceso, generó una respuesta de Reino Unido que exacerbó a los libertarios en un giro inédito si se comparan las declaraciones de funcionarios del gobierno y del propio Milei que dijo admirar a Margaret Thatcher y contradijo la posición histórica de Argentina al manifestar que “los isleños tienen que ser argentinos, cuando lo deseen”.

Este sábado, Estados Unidos aclaró que mantendrá la neutralidad en el diferendo pero nada de esto calmó la retórica del gobierno en medio de la crisis económica, el repunte de la inflación y las causas que rodean al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

El canciller Pablo Quirno fue el primero en salir en defensa de la soberanía de las islas con largo posteo que resumen el planteo histórico con la diplomacia que el mismo gobierno había abandonado. Milei lo compartió con su habitual grito de guerra virtual. 

Reuters dice que Trump respaldaría a Argentina con Malvinas porque Inglaterra no lo apoyó con Irán

Quienes fueron más allá fueron las milicias digitales. El director de Comunicaciones del Gobierno,  el tuitero Juan Doe compartió una publicación del periodista inglés Pierce Morgan que planteaba de una forma irónica que “si el presidente Trump quiere arrebatarle las Islas Malvinas a Gran Bretaña, entonces nosotros debemos reclamar los Estados Unidos. Manera perfecta de celebrar el 250 aniversario de la Independencia Americana. El rey Carlos puede anunciarlo al Congreso la próxima semana”.

Doe escribió sin rodeos: “Ya están los inglesitos culo roto diciendo que si Trump le devuelve las Malvinas a Argentina, ellos tienen que invadir Estados Unidos JAJAJAJAJA SE IMAGINAN? Los ingleses contra los americanos no pudieron ni cuando tenían mejores armas, imaginense ahora que EEUU tiene TODO”. 

En esa línea, apareció el ex ministro de Defensa Luis Petri que en una suerte de defensa de su paso por el gabinete dijo que “en Defensa estamos recuperando capacidades militares concretas: F-16, Stryker y P-3 Orión. Bajo el liderazgo del Presidente Milei fortalecemos nuestra alianza estratégica con EE.UU. e Israel y con un sistema de defensa moderno. Con una diplomacia fuerte e inteligente vamos a recuperar nuestras Islas Malvinas!”. 

Pareciera haber una certeza dentro del gobierno vinculado a que la alianza con Trump (y para Petri, también con Netanhayu) será clave para avanzar en el reclamo de la isla cuando en realidad el líder norteamericano está tensionando con la OTAN para reforzar su posición de poder interna con Europa.

Cabe recordar que el tema Malvinas siempre ha sido un punto débil de la gestión libertaria que ha sido acusada por “traición a la patria” por diferentes organizaciones de veteranos a raíz de lo que en el mundo de la diplomacia se conoce como “la Doctrina Plaza”, destinada a suavizar el tono del reclamo malvinero a cambio de un mayor intercambio comercial. 

Estamos en un momento en el que Milei y el mileísmo están en modo Galtieri, es decir, centrando sus expectativas en un apoyo estadounidense y buscando transmitir a la sociedad de que Estados Unidos apoyaría a la Argentina en un sentido que se traduciría en la posibilidad de recuperación de el ejercicio de soberanía sobre Malvinas por parte de de la Argentina

En este marco, el ex secretario de Malvinas Guillermo Carmona, dijo a LPO “estamos en un momento en el que Milei y el mileísmo están en modo Galtieri, es decir, centrando sus expectativas en un apoyo estadounidense y buscando transmitir a la sociedad de que Estados Unidos apoyaría a la Argentina en un sentido que se traduciría en la posibilidad de recuperación de el ejercicio de soberanía sobre Malvinas por parte de de la Argentina”. 

El dirigente mendocino planteó que “esta situación recuerda a las expectativas que puso la dictadura cívico-militar a partir de una errónea evaluación del escenario internacional y de las posiciones estadounidenses durante la guerra de Malvinas, lo cual habla de lecciones no aprendidas y un riesgo enorme de que se puedan, en función de esas expectativas, sacrificar construcciones de apoyos internacionales y de construcción de una política de estado sobre la cuestión Malvinas”. 

Para Carmona “esto se ha venido gestando en un proceso, ya venían instalando desde el gobierno, e incluso desde algunas expresiones no mileístas esta expectativa de que Trump podía decidir romper con el Reino Unido y crear condiciones para que Argentina recupere el control de Malvinas. Esta tentación de utiliza esta situación coincide con un escenario muy crítico para el gobierno, en lo económico, en lo social, en las cuestiones vinculadas a la corrupción, y me parece que han intentado aprovechar esta operación de Trump para apretar a Keir Starmer, para intentar utilizarlo en en con objetivos de política interna”.

“Esto no significa que no haya en este momento de desorden internacional o que no existan posibilidades y oportunidades para la Argentina. Yo considero que cuando hay situaciones de statu quo, es más difícil avanzar en la cuestión Malvinas que en los momentos en que se producen algún tipo de quiebres, y, por lo tanto, me parece que la Argentina tiene que buscar aprovechar las fisuras que se produzcan, por ejemplo, entre Estados Unidos y Gran Bretaña, pero sin caer en posiciones ingenuas, y mucho menos en posiciones que estén destinadas al consumo interno dentro dentro del país”, puntualizó.

El ex funcionario detalló que “la filtración de un documento del Pentágono es altamente probable que sea una operación de Trump para poner en una situación de de señalamiento y exigencia a los a los países europeos en relación con el conflicto en Medio Oriente. Hay que tener en cuenta que lo que se comunica en ese supuesto memo no se ajusta a la realidad de la posición de Estados Unidos en relación con la cuestión Malvinas”.

Por otra parte, Carmona afirmó que quieren “disimular los graves problemas que tiene el gobierno y apunta a buscar darle alguna justificación a un alineamiento absolutamente inconveniente para la Argentina en el actual escenario internacional. No solamente de buscar disimular una una situación crítica al interior del gobierno y en la situación general que está viviendo la la sociedad argentina, sino también un intento de mostrar algún beneficio de una relación con Estados Unidos que hasta hasta el momento solo le ha servido a Milei con el apoyo de Trump en medio de la campaña de la elección del año pasado”. 

Quieren disimular los graves problemas que tiene el gobierno y apunta a buscar darle alguna justificación a un alineamiento absolutamente inconveniente para la Argentina en el actual escenario internacional.

Por último, Guillermo Carmona destacó que “por primera vez, el canciller Quirno publica en Twitter una declaración de rechazo de las afirmaciones británicas, que evidentemente ha sido redactado por el equipo de la cancillería ajustándose al canon que se sigue en relación con la cuestión Malvinas. ¿Por qué lo hace ayer y no lo hicieron antes ni Mondino, Werthein o Quirno desde que asumió? Han considerado una habilitación a fijar una posición de rechazo a partir de la operación que lanza el gobierno de Estados Unidos en torno a la a la cuestión de este supuesto cambio de posición estadounidense. A ese punto llega el nivel de alineamiento del gobierno de Milei”. 

“Esto lo deberían haber hecho desde diciembre de 2023, cuando asumió durante la presencia de el vicecanciller británico de ese momento que era David Rutley o cuando estuvo David Cameron en Malvinas. Creo que hay una pose malvinera que tiene mucho dignitativo de los caminos que transitó la dictadura durante la guerra de Malvinas, fundamentalmente porque hay una lectura del escenario internacional y de las posiciones del gobierno de Estados Unidos que no se ajustan a una adecuada evaluación de lo que está pasando en el mundo y lo que está pasando fundamentalmente en en Estados Unidos”, concluyó.

Keir Starmer, premier británico.

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