La conferencia de prensa de Manuel Adorni terminó muy mal. El jefe de Gabinete se sacó con los periodistas que le preguntaron sobre el chárter a Punta del Este, la casa en un country y las inconsistencias en su declaración jurada, y terminó gritando que su plata la gasta como quiere y viaja a donde quiere.
Flanqueado por algunos ministros y Santiago Caputo pero sin Karina Milei ni los Menem, Adorni intentó dar vuelta la página de los escándalos con una conferencia de prensa en la que hizo una larguísima introducción con temas de gestión que quedaron en una tercer plano porque el tema obviamente eran las sospechas de corrupción.
La puesta en escena no dio los frutos y Adorni, lejos de dejar atrás el escándalo, pareció haber hecho un intento en vano por sostenerse en el gabinete. Aunque desmintió su renuncia, el jefe de gabinete dijo que desde el primer día Javier Milei la tiene a su disposición.
“Mi patrimonio lo construí, antes de entrar al gobierno, no tengo nada que esconder”, dijo Adorni mientras leía un largo texto. “Como hay una investigación judicial no puedo responder sobre aspectos específicos porque puedo entorpecer la causa”, se atajó. Pero a la hora de las preguntas Adorni no pudo esquivar las balas y, ya sin el libreto escrito, terminó siendo vencido por los nervios.
“Lo del viaje a Punta del Este ya lo aclaré y es un tema estrictamente personal”, respondió Adorni, que reprochó a la prensa la difusión del video donde se sube a un avión privado junto a su esposa, hijos y el periodista Marcelo Grandio. “Es un tema de mi vida privada, por lo tanto, si deseo repetirlo probablemente vaya adonde sea”, agregó.
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El primer gran enojo de Adorni fue cuando un periodista le recordó las inconsistencias de su declaración jurada. “Apenas sos un periodista, no sos un juez. No podés juzgar en qué gasto yo mi dinero. Mis decisiones de gasto no las voy a discutir con vos porque vos no sos juez”, dijo desencajado. “Yo hago lo que quiero con mi dinero”, desafió, aunque su amigo Grandio había dicho que el vuelo a Punta se pagó con dinero del Estado.
Volvió a enojarse cuando le explicaron que podría configurar el delito de dádivas que un contratado por la TV Pública, que depende de él, le haya pagado un vuelo privado. “La dádiva está en tal caso cuando es una dádiva, cuando yo no pago, cuando no hubiese pagado, cuando hubiese sido un regalo”, titubeó. “Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué, ya no sé cómo explicárselos. Es un tema de investigación judicial”, afirmó.
“No tengo por qué explicar una transacción privada por la que la justicia no me está preguntando, cuando me lo pregunten se presentará la documentación correspondiente. Parece que hay una confusión entre lo que es una dádiva y cuando uno afronta sus gastos”, insistió Adorni, aunque las facturas de los vuelos no están a su nombre.

Sobre el final Adorni se sacó totalmente con un periodista que le consultó si no hace falta una explicación a la sociedad más completa sobre los escándalos que lo rodean y le recordó que su gobierno echó a una funcionaria por haber comprado una cafetera.
El jefe de gabinete lo interrumpió, lo acusó de mentir y le exigió que le pida disculpas por un tuit que sostenía que ningún funcionario lo había apoyado hasta ese momento. El periodista le explicó que efectivamente nadie lo había apoyado públicamente hasta ese momento y lo invitó a que mejor explique cómo pagó el vuelo. “¿Por qué tengo que explicarte a vos una relación privada? La justicia me va a preguntar, vos no sos juez”, respondió Adorni antes de irse enojado.
