Carlos Caserio es quien encabeza el armado de Axel Kicillof en Córdoba. El ex senador viene conversando con el gobernador bonaerense en una estrategia para lograr entrar una provincia esquiva al peronismo filo kirchnerista.
Caserio le pidió a Kicillof que mande un ministro a Córdoba. Es una especie de avanzada que permita empezar a reunir dirigentes que sirvan para comenzar a dar forma a un armado en las provincias.
El bonaerense eligió a Javier Alonso, tal como se sucedió en los primeros días de marzo cuando el ministro de Seguridad viajó a Santa Fe para encabezar un acto político.
Es curioso que Kicillof elija a la Seguridad como una política a exportar al resto de las provincias. Los índices de seguridad en el conurbano no varían demasiado salvo mediciones acotadas a lapsos muy cortos de tiempo.
Kicillof desembarcó en Santa Fe y eludió la presencia de Perotti y Rossi
Como sea, la seguridad fue justamente el tema que generó el quiebre entre los cordobeses y el kirchnerismo. En diciembre de 2013 emergieron en varias provincia una serie de protestas policiales, pero Córdoba fue uno de los epicentros. Hubo incidentes y saqueos que terminaron con 13 personas fallecidas y decenas de heridos.
Desde entonces, Juan Schiaretti reforzó la idea del abandono por parte del gobierno de Cristina Kirchner a los cordobeses. “Que los cordobeses se cocinen en su propia salsa”, dijo por entonces Jorge Capitanich, repitiendo una frase que varios años antes había usado Perón.
Javier Alonso.
El chaqueño -por entonces Jefe de Gabinete- fue señalado por el gobierno de Córdoba por no haber atendido los llamados que partían desde los principales despachos del Panal.
En definitiva, primero Alonso tiene en agenda una actividad de gestión junto al ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y después un acto político del que participará Kicillof de manera online.
Kicillof desembarcó en Santa Fe y eludió la presencia de Perotti y Rossi
Las incursiones de Alonso a las provincias se dan como una especie de avanzada ante la decisión de Kicillof de demorar su recorridas por las provincias.
En diciembre pasado, Kicillof viajó a Formosa y se reunió con Gildo Insfrán. Ese viaje pareció adelantar las salidas programadas para este año. Sin embargo, durante los dos primeros meses del año el gobernador se recluyó en la provincia, en medio de las tensiones con el kirchnerismo, que logró arrebatarle el control del Senado bonaerense, en un durísimo golpe político que el kicillofismo todavía está metabolizando.
Carlos Caserio.
La postergación de las incursiones por el interior sorprende toda vez que esos viajes venían generando expectativa en el axelismo tras el triunfo electoral de septiembre pasado, cuando el peronismo ganó la elección provincial y el gobernador quedó posicionado para pelear por la candidatura presidencial.
Por estas horas, voceros del gobierno sostienen que los viajes a las provincias quedan postergados para el segundo semestre. Sin embargo, trascendió que existe una idea de viajar a Ushuaia para la histórica vigilia del 2 de abril.
El ex senador, Carlos Caserio, busca instalar al gobernador bonaerense en esa provincia. Kicillof aparecerá por videoconferencia.
