- La controversia surgió por una hipótesis que atribuía el ataúd a un monarca egipcio de la predinastía.
- Investigadores en Historia y Egiptología enviaron una carta al Museo Nacional de Bellas Artes para refutar esa interpretación.
- Sostienen que el sarcófago corresponde al período ptolemaico y que sus rasgos iconográficos son habituales en ataúdes no reales.
La controversia surgió por una hipótesis que atribuía el ataúd a un monarca egipcio de la predinastía. Investigadores en Historia y Egiptología enviaron una carta al Museo Nacional de Bellas Artes para refutar esa interpretación. Sostienen que el sarcófago corresponde al período ptolemaico y que sus rasgos iconográficos son habituales en ataúdes no reales.
