El cierre de Fate dejó al gobierno en un zugzwang, un concepto del ajedrez que describe la dolorosa situación de un jugador que con su siguiente jugada empeorará su posición en el tablero.
La primera reacción de la Rosada, de una autoría inconfundible, fue culpar al gremio Sutna por la caída de la emblemática empresa de neumáticos, que sobrevivió dictaduras, la crisis industrial del menemismo y el 2001.
Por medio de voceros oficiosos, el gobierno apuntó durante la mañana a sectores de izquierda como los responsables de arruinar la competitividad de la planta de San Fernando.
El fantasma de agentes del marxismo, agitado incluso por la diputada nacional Sabrina Ajmechet, muy cercana a Milei, no pareció un argumento convincente para justificar en 2026 la pérdida de trabajo para 920 personas.
Por eso cerca del mediodía, el apuntado por el gobierno empezó a ser Javier Madanes Quintanilla, el dueño de Fate. El adjetivo “empresaurios” inventado por el propio Milei corrió rápidamente por los paladares de los libertarios, tanto los funcionarios como los groupies del presidente. Al Gordo Dan lo mandaron a decir que Madanes es fanático de Guillermo Moreno y de los gobiernos kirchneristas.
Pasadas las 13, la secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días para la resolución del conflicto. Es decir, se puso del lado de los trabajadores de manera momentánea, pese a que, de acuerdo a los preceptos libertarios, si un empresario tiene ganas de cerrar su empresa, está dentro de las reglas del capitalismo.
Villarruel estuvo en septiembre en la planta de Fate
Finalmente, cuando la Justicia ordenó el desalojo de la planta de Vieytes que había sido ocupada por los trabajadores, referentes del ecosistema libertario salieron a pedir la represión de quienes estaban en la toma.
Incluso desde el gobierno dejaron circular la versión de una sospecha por el rol de Victorial Villarruel, que visitó la planta de Fate en septiembre para escuchar el reclamo de los trabajadores. “Las explicaciones las tiene que dar el Ejecutivo”, dijo la vicepresidenta entonces.
Lo que hizo FATE fue en coordinación con la izquierda. No es casual que el 90% de sus discursos (incluídos sus expositores) hoy hablaran de la tragedia de FATE. No es coincidencia. Es un megaempresario que perdió sus privilegios y si puede hacer mierda un gobierno, despedir… https://t.co/6xx51tlOfm
— Lilia Lemoine %uD83C%uDF4B (@lilialemoine) February 18, 2026
La crisis industrial que se cargó a la emblemática compañía de neumáticos dejó al gobierno en un zugzwang.
