Juan José Becerra desafía el formato del libro con dos novelas que dialogan entre sí

  • En Un hombre y Dos mujeres, despliega un díptico que combina contraste, vértigo y libertad formal.
  • El autor reflexiona sobre la literatura como lengua viva y cuestiona el libro como “continente industrial” del lenguaje.
  • Admirador de César Aira, a quien llama “un dios de la literatura”, reivindica su libertad creativa como modelo.

En Un hombre y Dos mujeres, despliega un díptico que combina contraste, vértigo y libertad formal. El autor reflexiona sobre la literatura como lengua viva y cuestiona el libro como “continente industrial” del lenguaje. Admirador de César Aira, a quien llama “un dios de la literatura”, reivindica su libertad creativa como modelo.

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