- El escritor y cineasta presenta Rengo Yeta, segunda parte de su saga autobiográfica iniciada con El niño resentido.
- Con una prosa honesta y sin adornos, recorre su paso por la cárcel y las contradicciones de la vida en los márgenes.
- “Escribir mi vida fue una necesidad que desconocía”, afirma el autor, que ve en la literatura una forma de reparación.
El escritor y cineasta presenta Rengo Yeta, segunda parte de su saga autobiográfica iniciada con El niño resentido. Con una prosa honesta y sin adornos, recorre su paso por la cárcel y las contradicciones de la vida en los márgenes. “Escribir mi vida fue una necesidad que desconocía”, afirma el autor, que ve en la literatura una forma de reparación.
